Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu La singularidad tiene, en la esencia que estamos examinando aquí, el significado de la autoconciencia en general, no el de una conciencia singular contingente. La sustancia ética, pues, en esta determinación, es la sustancia efectivamente real, el espíritu absoluto realizado en la pluralidad de conciencias existentes; éste es la cosa pública, o esencia común que para nosotros, al entrar en la configuración práctica de la razón como tal, era la esencia absoluta y aquí ha surgido en su verdad para sí misma como esencia ética consciente, y como la esencia para la conciencia que tenemos por objeto. Esta cosa pública es el espíritu que es para sí en tanto que se mantiene en el reflejo mutuo de unos individuos en otros; y que es en sí o sustancia en tanto que los mantiene a ellos dentro de sí. En cuanto sustancia efectivamente real, es un pueblo, en cuanto conciencia efectivamente real, es ciudadano del pueblo. Esta conciencia tiene su esencia en el espíritu simple, y la certeza de sí misma, la tiene en la realidad efectiva de ese espíritu, en el pueblo entero, e inmediatamente en él tiene su verdad; esto es, no en algo que no sea efectivo, sino en un espíritu que existe y tiene vigencia.