Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu Si ahora preguntamos cuál es el espíritu efectivo que en la religión del arte tiene conciencia de su esencia absoluta, resulta que es el espíritu ético, o verdadero. Éste no sólo es la sustancia universal de todos los individuos singulares, sino que, teniendo esta sustancia, para la conciencia efectiva, la figura de la conciencia, ello significa tanto como que a ella, a la sustancia que tiene individualización, ellos, los individuos singulares, la saben como su propia esencia y obra. Así, ella no es para ellos ni la esencia luminosa, en cuya unidad el ser-para-sí de la autoconciencia se halla contenido sólo de manera negativa, sólo pasajeramente, contemplando al amo y señor de su realidad efectiva, ni es tampoco el devorarse sin pausa de pueblos que se odian, ni tampoco la subyugación de éstos en castas que, conjuntamente, constituyen la apariencia de la organización de un todo perfecto al que, sin embargo, le falta la libertad universal de los individuos. Sino que ese espíritu efectivo es el pueblo libre en el que el ethos constituye la sustancia de todos, cuya realidad efectiva y existencia todos y cada uno de los individuos singulares la saben como su voluntad y su acción.