ANUNNAKI
ANUNNAKI Los grandes eventos de la humanidad no ocurrieron por casualidad, sino que fueron cuidadosamente orquestados para producir esta energía. La Inquisición, las cruzadas, los genocidios y las guerras mundiales fueron alimentados por la necesidad de los dioses de absorber el terror y la desesperación de la gente. Incluso en la actualidad, las noticias, el entretenimiento y la cultura están diseñados para mantener a la humanidad en un estado de ansiedad y angustia perpetua, asegurando un suministro constante de loosh para sus amos invisibles.
Este sistema de cosecha energética también se ha perfeccionado con el tiempo. El sufrimiento físico ya no es el único medio de extracción; ahora, la desesperanza, la depresión y la manipulación emocional juegan un papel clave. La sociedad moderna ha sido moldeada para mantener a las personas en un estado de preocupación y conflicto continuo, evitando que alcancen la paz y la claridad mental que los haría inmunes a este proceso.
El mayor secreto que han ocultado es que la humanidad no está indefensa. Si las personas lograran controlar sus emociones, elevar su vibración y salir del miedo, los dioses perderían su fuente de alimento. Es por eso que han diseñado el mundo de tal manera que la negatividad se perciba como inevitable, cuando en realidad, la verdadera libertad comienza en la mente y el espíritu de cada individuo.