Los Nueve Libros de la Historia
Los Nueve Libros de la Historia XI. Salidos los persas de los criales del desierto, plantaron su campo vecino al de los egipcios para venir con ellos a las manos. Allí fue donde las tropas extranjeras al servicio del Egipto, en parte griegas y en parte carias, llevadas de ira y encono contra Fanes por haberse hecho adalid de un ejército enemigo de otra lengua y nación, maquinaron contra él una venganza bárbara e inhumana. Tenía Fanes unos hijos que había dejado en Egipto, y haciéndolos venir al campo los soldados mercenarios, los presentan en medio de entrambos reales a la vista de su padre, colocan después junto a ellos una gran taza, y sobre ella los van degollando uno a uno, presenciando su mismo padre el sacrificio. Acabada de ejecutar tal carnicería en aquellas víctimas inocentes, mezclan vino y agua con la sangre humana y habiendo de ella bebido todas las guardias extranjeras, cierran con el enemigo. Empeñada y reñida fue la refriega, cayendo de una y otra parte muchos combatientes, hasta que al fin cedieron el campo los egipcios.