Los Nueve Libros de la Historia
Los Nueve Libros de la Historia XVI. Baste lo dicho acerca de Aristeas, y volviendo al paÃs de que antes iba hablando, nadie hay que sepa con certeza lo que más arriba de él se contiene. Por lo menos no he podido dar con persona que diga haberlo visto por sus ojos, pues el mismo Aristeas de quien poco antes hice mención, en hablando como poeta, no se atrevió a decir en sus versos que hubiese pasado más allá de los Isedones, contentándose con referir de oÃdas lo que pensaba más allá, citando por testigos de su narración a los mismos Isetones. Ahora no haré más que referir todo lo que de oÃdas he podido averiguar con fundamento acerca de lo más remoto de aquellas tierras.
XVII. Empezando desde el emporio de los Boristenitas, lugar que ocupa el medio de la costa de Escitia, los primeros habitantes que siguen son los CalÃpidas, especie de griegos escitas, y más arriba de estos se halla otra nación llamada los Alazones, que, siguiendo como los CalÃpidas todos los usos de los escitas, acostumbran con todo hacer sementeras de trigo, del cual se alimentan, comiendo también cebollas, ajos, lentejas y mijo. Sobre los Alazones están los escitas que llaman labradores, quienes usan sembrar su trigo, no para comerle, sino para venderle. Más arriba de éstos moran los neuros, cuya región hacia el viento Bóreas esta despoblada de hombres, según tengo entendido. Estas son las naciones que viven vecinas al rÃo Hipanis y caen hacia el poniente del BorÃstenes.