TeogonÃa
TeogonÃa Luego, en honor a Zeus, padre de los Dioses y de los hombres, comienzan y acaban de nuevo su canto diciendo que es el más fuerte de los Dioses y el más poderoso. Por último, canta a la raza de los hombres y de los gigantes robustos, y regocijan el alma de Zeus, en el Olimpo, las musas OlÃmpicas, hijas de Zeus tempestuoso.
Las parió en la Pieria, tras de unirse a su padre Zeus el Cronida, Mnemosina, que mandaba en las colinas de Eleuter, para que fuesen olvido de males y fin de penas. Durante nueve noches, unido a Mnemosina, el sabio Zeus, lejos de los Inmortales, subió al lecho sagrado; pero, después de un año, y desarrollado el curso de los meses, y al paso de dÃas, parió ella nueve hijas, unánimes a quienes placÃa la música y que tenÃa en su seno un corazón tranquilo.
Y es cerca de la cumbre del nevado Olimpo donde se forman sus coros espléndidos y donde están sus hermosas moradas. Junto a ellas, en los festines, se hallan las Cátites e Imero. Exhalando de su boca una voz amable, cantan. Y celebran con himnos amables las leyes universales y las costumbres venerables de los Inmortales.
