La IlÃada
La IlÃada 464 —¡Hijos del rey PrÃamo, alumno de Zeus! ¿Hasta cuándo dejaréis que el pueblo perezca a manos de los aqueos? ¿Acaso hasta que el enemigo llegue a las sólidas puertas de los muros? Yace en tierra un varón a quien honrábamos como al divino Héctor: Eneas, hijo del magnánimo Anquises. Ea, saquemos del tumulto al valiente amigo.
470 Con estas palabras les excitó a todos el valor y la fuerza. A su vez, Sarpedón reprendÃa asà al divino Héctor: