La IlÃada
La IlÃada 328 Dieron también alcance a dos hombres que eran los más valientes de su pueblo y venÃan en un mismo carro, a los hijos de Mérope percosio: éste conocÃa como nadie el arte adivinatoria, y no querÃa que sus hijos fuesen a la homicida guerra; pero ellos no lo obedecieron, impelidos por las parcas de la negra muerte. Diomedes Tidida, famoso por su lanza, les quitó el alma y la vida y los despojó de las magnÃficas armaduras. Ulises mató a Hipódamo y a Hipéroco.
336 Entonces el Cronida, que desde el Ida contemplaba la batalla, igualó el combate en que troyanos y aqueos se mataban. El hijo de Tideo dio una lanzada en la cadera al héroe Agástrofo Peónida, que por no tener cerca los corceles no pudo huir, y ésta fue la causa de su desgracia: el escudero tenÃa el carro algo distante, y él se revolvÃa furioso entre los combatientes delanteros, hasta que perdió la vida. Atisbó Héctor a Ulises y a Diomedes, los arremetió gritando, y pronto siguieron tras él las falanges de los troyanos. Al verlo, estremecióse el valeroso Diomedes, y dijo a Ulises, que estaba a su lado:
347 —Contra nosotros viene esa calamidad, el impetuoso Héctor. Ea, aguardémosle a pie firme y cerremos con él.