La Ilíada
La Ilíada 685 Los beocios, los jonios, de rozagante vestidura, los locrios, los ptiotas y los ilustres epeos detenían al divino Héctor, que, semejante a una llama, porfiaba en su empeño de ir hacia las naves; pero no conseguían que se apartase de ellos. Los atenienses habían sido designados para las primeras filas y los mandaba Menesteo, hijo de Péteo, a quien seguían Fidante, Estiquio y el valeroso Biante. De los epeos eran caudillos Meges Filida, Anfión y Dracio. Al frente de los ptiotas estaban Medonte y el belicoso Podarces: aquél era hijo bastardo del divino Oileo y hermano de Ayante, y vivía en Fílace, lejos de su patria, por haber dado muerte a un hermano de Eriópide, su madrastra y mujer de Oileo; y el otro era hijo de Ificlo Filácida. Ambos se habían armado y puesto al frente de los magnánimos ptiotas, y combatían en unión con los beocios para defender las naves.