La IlÃada
La IlÃada 109 Y entonces les dijo Diomedes, valiente en la pelea:
110 —Cerca tenéis a tal hombre —no habremos de buscarle mucho—, si os halláis dispuestos a obedecer; y no me vituperéis ni os irritéis contra mÃ, recordando que soy más joven que vosotros, pues me glorÃo de haber tenido por padre al valiente Tideo, cuyo cuerpo está enterrado en Teba. Engendró Porteo tres hijos ilustres que habitaron en Pleurón y en la excelsa Calidón: Agrio, Melas y el caballero Eneo, mi abuelo paterno, que era el más valiente. Eneo quedóse en su paÃs; pero mi padre, después de vagar algún tiempo, se estableció en Argos, porque asà lo quisieron Zeus y los demás dioses, casó con una hija de Adrasto y vivió en una casa abastada de riqueza: poseÃa muchos trigales, no pocas plantaciones de árboles en los alrededores y copiosos rebaños, y aventajaba a todos los aqueos en el manejo de la lanza. Tales cosas las habréis oÃdo referir como ciertas que son. No sea que, figurándoos quizás que por mi linaje he de ser cobarde y débil, despreciéis lo bueno que os diga. Ea, vayamos a la batalla, no obstante estar heridos, pues la necesidad apremia; pongámonos fuera del alcance de los tiros para no recibir herida sobre herida; animemos a los demás y hagamos que entren en combate cuantos, cediendo a su ánimo indolente, permanecen alejados y no pelean.