La Odisea - versión resumida
La Odisea - versión resumida El dueño de la caverna, Polifemo, regresó al anochecer. Su sola presencia oscureció la entrada. Arrojó al suelo una carga de leña seca con un estruendo tan sísmico que los griegos retrocedieron, aterrorizados, hacia el fondo oscuro de la cueva. Luego, el gigante metió a sus ovejas y bloqueó la salida con un peñasco tan inmenso que ni veintidós sólidos carros habrían podido moverlo. Mientras ordeñaba a sus animales y avivaba el fuego, las llamas delataron a los intrusos. Con una voz cavernosa que les heló la sangre, Polifemo les preguntó si eran piratas. Odiseo, disimulando su terror, se presentó como un veterano de Troya, soldado del rey Agamenón, y le exigió hospitalidad recordándole que Zeus protegía a los forasteros.