La Odisea
La Odisea 324 —¡Oyeme hija de Zeus, que lleva la égida! ¡Indómita! Atiéndeme ahora, ya que nunca lo hiciste cuando me maltrataba el Ãnclito dios que bate la tierra. Concédeme que, al llegar a los feacios, me reciban éstos como amigo y de mà se apiaden.
328 Asà dijo rogando y le oyó Palas Atenea. Pero la diosa no se le apareció aún, porque temÃa a su tÃo paterno, quien estuvo vivamente irritado contra el divinal Odiseo, en tanto el héroe no arribó a su patria.