La Odisea
La Odisea 418 —¡Hijos amados! Cumplid pronto mi deseo, para que sin tardar me haga propicia a Atenea, la cual acudió visiblemente al opÃparo festÃn que celebramos en honor del dios. Ea, uno de vosotros vaya al campo para que el vaquero traiga con la mayor prontitud una novilla; encamÃnese otro al negro bajel del magnánimo Telémaco y conduzca aquà a todos los compañeros sin dejar mas que dos; y mande otro al orÃfice Laerces que venga a verter el oro alrededor de los cuernos. Los demás permaneced reunidos y decid a las esclavas que están dentro de la Ãnclita casa, que preparen un banquete y saquen asientos, leña y agua clara.