Los Miserables - Parte 2
Los Miserables - Parte 2 Ya se había levantado la brisa matutina, lo que indicaba que debían ser la una o las dos de la mañana. La pobre Cosette no decía nada. Como se había sentado a su lado, y había inclinado la cabeza, Jean Valjean creyó que estaba dormida. Pero al mirarla bien vio que tenía los ojos enteramente abiertos y una expresión meditabunda, que le causó dolorosa impresión. La pobrecita temblaba sin parar.
- ¿Tienes sueño? -dijo Jean Valjean.
- Tengo mucho frío -respondió.
Un momento después añadió:
- ¿Está ahí todavía?
- ¿Quién?
- La señora Thenardier.
Jean Valjean había olvidado ya el medio de que se había valido para hacer guardar silencio a Cosette.
- ¡Se ha marchado! -dijo-. ¡Ya no hay nada que temer!
La niña respiró como si le quitaran un peso del pecho. La tierra estaba húmeda, el cobertizo abierto por todas partes; la brisa se hacía más fresca a cada momento. Jean Valjean se quitó el abrigo y arropó a Cosette.
- ¿Tienes así menos frío? -dijo.
- ¡Oh, sí, padre!
