Los Miserables - Parte 3
Los Miserables - Parte 3 - ¡Vernon! ¡Relevo de Vernon! ¡Los viajeros de Vernon!
Y el teniente Teódulo se despertó.
- ¡Bueno! -murmuró medio dormido aún- aquí es donde me bajo.
Después empezó a despejarse su memoria poco a poco y se acordó de su tía, de los diez luises y de la promesa que había hecho de contar los hechos y dichos de Marius. Esto le hizo reír.
- Ya no estará tal vez en el coche -pensó abotonándose la casaca del uniforme-. ¿Qué diablos voy a escribir ahora a mi buena tía?
En aquel momento apareció en la ventanilla de la berlina un pantalón negro que descendía de la imperial.
- ¿Será Marius? -se dijo el teniente.
Era Marius.
Al pie del coche, y entre los caballos y los postillones una jovencita del pueblo ofrecía flores a los viajeros.
- Flores para vuestras damas, señores -gritaba.
Marius se acercó a la joven y le compró las flores más hermosas que llevaba en la cesta.