Los Miserables - Parte 3
Los Miserables - Parte 3 Se acercó fingiendo leer un libro, pero volvió a alejarse rápidamente y se fue a sentar a su banco, donde pasó cuatro horas mirando corretear los gorriones.
Así pasaron quince días. Marius ya no iba al Luxemburgo a pasearse, sino a sentarse siempre en el mismo lugar, sin saber por qué. Una vez allí, ya no se movía más. Y todos los días se ponía el traje nuevo, para que nadie lo viera, y recomenzaba a la mañana siguiente.
La joven era de una hermosura realmente maravillosa.