Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 - Conviene saber dónde estamos y con quiénes se puede contar -dijo-. Si se quiere combatientes, hay que hacerlos. Contemos, pues, el rebaño. ¿Cuántos somos? Courfeyrac, tú verás a los politécnicos. Feuilly, tú a los de la Glacière. Combeferre me prometió ir a Picpus, allà hay un hormiguero excelente. Bahorel visitará la Estrapade. Prouvaire, los albañiles se entibian, tú nos traerás noticias. Jolly tomará el pulso a la Escuela de Medicina. Laigle se dará una vuelta por el Palacio de justicia. Yo me encargo de la Cougourde. Pero falta algo muy importante, el Maine; allà hay marmolistas, pintores y escultores; son entusiastas pero desde hace un tiempo se han enfriado. Hay que ir a hablarles, hay que soplar en aquellas cenizas. HabÃa pensado en ese distraÃdo amigo nuestro, Marius, que es bueno, pero ya no viene. No tengo a nadie para el Maine.
- ¿Y yo? -dijo Grantaire.
- ¡Tú, adoctrinar republicanos, tú que no crees en nada!
- Creo en ti.
- ¿Serás capaz de ir al Maine?
- Soy capaz de todo.
- ¿Y qué les dirás?
- Les hablaré de Robespierre, de Danton, de los principios.
- ¡Tú!