Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 El movimiento de 1832 tuvo, en su rápida explosión y en su lúgubre extinción, tal magnitud que aún aquellos que lo consideran sólo un motÃn, hablan de él con respeto. Una revolución no se corta en un dÃa; tiene siempre necesariamente algunas ondulaciones antes de volver al estado de paz.
Esta crisis patética de la historia contemporánea, que la memoria de los parisienses llama la época de los motines, es seguramente una hora caracterÃstica entre las más tempestuosas de este siglo.
Los hechos que vamos a referir pertenecen a esa realidad dramática y viva que el historiador desprecia muchas veces por falta de tiempo y de espacio. Sin embargo, insistimos, en ella está la vida, la palpitación, el temblor humano.
La época llamada de los motines abunda en hechos pequeños. Nosotros vamos a sacar a la luz, entre particularidades conocidas y publicadas, cosas que no se han sabido, hechos sobre los cuales ha pasado el olvido de unos y la muerte de otros.
La mayor parte de los adores de estas escenas gigantescas han desaparecido, pero podemos decir que lo que relatamos, lo hemos visto. Cambiaremos algunos nombres, porque la historia refiere y no denuncia.