Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 Marius cumplió su promesa, y besó aquella frente lívida perlada de un sudor glacial. Un dulce adiós a un alma desdichada.
Se estremeció al mirar la carta que Eponina le había dado; sabía que era algo grave, y estaba impaciente por leerla. Así es el corazón del hombre; apenas hubo cerrado los ojos la desdichada niña, Marius sólo pensó en leer la carta.
Tendió suavemente a Eponina en el suelo y se fue a la sala baja. Algo le decía que no podía leer la carta delante del cadáver. La carta iba dirigida a la calle Verrerie, 16. Decía: "Amor mío: Mi padre quiere que partamos en seguida. Estaremos esta noche en la calle del Hombre Armado, número 7. Dentro de ocho días estaremos en Londres. Cosette. 4 de junio."
Lo que había pasado puede decirse en breves palabras. Desde la noche del 3 de junio, Eponina tuvo un solo proyecto: separar a Marius de Cosette. Había cambiado de harapos con el primer pilluelo con que se cruzó, el cual encontró divertido vestirse de mujer mientras Eponina se vestía de hombre.
Ella era quien había escrito a Jean Valjean en el Campo de Marte la expresiva frase "mudaos", que lo decidió a marcharse.