Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 El juez de instrucción consideró de utilidad no incomunicar a uno de los hombres de Patrón-Minette, esperando que hablara. Se eligió a Brujon; lo pusieron en el patio Carlomagno, y bajo especial y discreta vigilancia.
Los ladrones no interrumpen su actividad por estar en manos de la justicia. No se preocupan por tan poco. Estar en prisión por un crimen no impide comenzar otro crimen. Brujon pasaba el día mirando como un idiota las paredes. O bien, castañeteando los dientes y diciendo que tenía fiebre. Pero se las ingenió para obtener ciertas informaciones del exterior.
Hacia la segunda quincena de febrero de 1832, un vigilante vio a este adormilado reo escribiendo un papel en su cama. Lo castigaron a un mes de calabozo, pero fue imposible encontrar el papel. Pero a la mañana siguiente alguien lanzó un "perdigón" desde el patio Carlomagno hacia la Force.
Los detenidos llaman perdigón a una pelota de miga de pan artísticamente amasada que se lanza por encima de los techos de una prisión, de patio a patio. Esta pelota cae al patio. El que la recoge la abre y encuentra dentro un mensaje para algún prisionero de esa sección. Si es otro reo quien hace el hallazgo, entrega el mensaje al destinatario; si es un guardia, entrega el mensaje a la policía.