Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 Cosette adoraba a su padre con toda el alma.
Como él no vivÃa dentro de la casa ni iba al jardÃn, a ella le gustaba más pasar el dÃa en el patio de atrás, en esa habitación sencilla, que en el salón lleno de muebles finos.
Él le decÃa a veces, dichoso de que lo importunara:
- ¡Ya, ándate a la casa, déjame en paz solo un rato!
Ella solÃa reprenderlo, como se impone una hija al padre:
- ¡Hace tanto frÃo en vuestra casa! ¿Por qué no ponéis una alfombra y una estufa?
- Niña mÃa, hay tanta gente mejor que yo que no tiene ni un techo sobre su cabeza.
- ¿Entonces por qué yo tengo siempre fuego en la chimenea?
- Porque eres mujer, y eres una niña.
Otra vez le dijo:
- Padre, ¿por qué coméis ese pan tan malo?
- Porque sÃ, hija mÃa.
- Entonces, si vos lo coméis, yo también lo comeré.
