Los Miserables - Parte 5

Los Miserables - Parte 5

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

- ¿Qué motivo? -respondió Jean Valjean con una voz tan baja y tan sorda, que se hubiera dicho que hablaba consigo mismo más que con Marius-. ¿Qué motivo ha obligado al presidario a decir: soy un presidario? Pues bien, el motivo es extraño. Es por honradez. Mi mayor desgracia es un hilo que tengo en el corazón, y que me tiene amarrado. Esos hilos nunca son tan sólidos como cuando uno es viejo. Toda la vida se quiebra en derredor; ellos resisten. Si hubiera podido arrancar ese hilo, romperlo, desatar el nudo o cortarlo, irme muy lejos, me habría salvado; con partir de aquí bastaba. Sois felices y me marcho. Traté de romper ese hilo, pero resistió y no se ha roto; me arrancaba el corazón al hacerlo. Entonces dije: No puedo vivir en otra parte; necesito quedarme. Pero tenéis razón, soy un imbécil; ¿por qué no quedarme, simplemente? Me ofrecéis un cuarto en vuestra casa; la señora de Pontmercy me quiere mucho; vuestro abuelo desea mi compañía, habitaremos todos bajo el mismo techo, comeremos juntos, daré el brazo a Cosette… a la señora de Pontmercy, perdón, es la costumbre. La misma casa, la misma mesa, el mismo hogar, la misma chimenea en el invierno; el mismo paseo en el verano. ¡Esa es la felicidad, la dicha! Viviremos en familia. ¡En familia!




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker