Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 ¡Qué terrible es ser feliz! Está uno tan contento, y eso le basta, como si la única meta en la vida fuera ser feliz, y se olvida de la verdadera, que es el deber. SerÃa un error culpar a Marius.
Marius se limitó a alejar poco a poco a Jean Valjean de su casa, y a borrar, en lo posible, su recuerdo del espÃritu de Cosette. Procuró en cierto modo colocarse siempre entre Cosette y él, seguro de que asà la joven no se darÃa cuenta y dejarÃa de pensar en él.
HacÃa lo que juzgaba necesario y justo. CreÃa que le asistÃan serias razones para alejar a Jean Valjean, sin dureza pero también sin debilidad. CreÃa su deber restituir los seiscientos mil francos a su dueño, a quien buscaba con toda discreción, absteniéndose entretanto de tocar ese dinero.
Cosette ignoraba el secreto que conocÃa Marius, pero también merece disculpa. Marius ejercÃa sobre ella un fuerte magnetismo, que la obligaba a ejecutar casi maquinalmente sus deseos. Respecto al señor Jean, sentÃa una presión vaga, pero clara, y obedecÃa ciegamente. En este caso, su obediencia consistÃa en no acordarse de lo que Marius olvidaba. Pero respecto a Jean Valjean, este olvido no era más que superficial.
