Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 Cosette creyó que se había vuelto loco. Marius no respiraba y ponía la mano sobre su corazón para comprimir los latidos. Iba y venía a grandes pasos, y abrazaba a Cosette, diciendo:
- ¡Ah! ¡Qué desgraciado soy!
Enloquecido, Marius empezaba a entrever en Jean Valjean una majestuosa y sombría personalidad. Una virtud inaudita aparecía ante él, suprema y dulce, humilde en su inmensidad. El presidiario se transfiguraba en Cristo. Marius estaba deslumbrado. El coche no tardó en llegar.
Marius hizo subir a Cosette, y se lanzó en seguida dentro.
- Cochero -dijo-, calle del Hombre Armado, número siete.
El coche partió.
- ¡Ah, qué felicidad! -exclamó Cosette-. A la calle del Hombre Armado. No me atrevía a hablarte de eso. Vamos a ver al señor Jean.