Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 Oyendo llamar a la puerta, Jean Valjean dijo con voz débil:
- Entrad, está abierto.
Aparecieron Cosette y Marius. Cosette se precipitó en el cuarto. Marius permaneció de pie en el umbral.
- ¡Cosette! -dijo Jean Valjean y se levantó con los brazos abiertos y trémulos, lÃvido, siniestro, mostrando una alegrÃa inmensa en los ojos.
Cosette, ahogada por la emoción, cayó sobre su pecho, exclamando:
- ¡Padre!
Jean Valjean, fuera de sÃ, tartamudeaba:
- ¡Cosette! ¡Es ella! ¡Sois vos, señora! ¡Eres tú! ¡Ah, Dios mÃo!
Y sintiéndose estrechar por los brazos de Cosette, añadió:
- ¡Eres tú, sÃ! ¡Me perdonas, entonces!
Marius, bajando los párpados para detener sus lágrimas, dio un paso, y murmuró:
- ¡Padre!
- ¡Y vos también me perdonáis! -dijo Jean Valjean.
Marius no encontraba palabras y el anciano añadió:
- Gracias.
