Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 Para todos era Enjolras el jefe de la barricada, pero Marius era su salvador. Empezaron a denunciarse entre ellos.
- Tú eres padre de familia. Márchate -decÃa un joven a un hombre mayor.
- A ti es a quien toca irse -respondÃa aquel hombre-, pues mantienes a tus dos hermanas.
Se desató una lucha inaudita, nadie querÃa que lo dejaran fuera de aquel sepulcro.
- Designad vosotros mismos a las personas que hayan de marcharse -ordenó Enjolras.
Se obedeció esta orden. Al cabo de algunos minutos fueron designados cinco por unanimidad, y salieron de las filas.
- ¡Son cinco! -exclamó Marius.
No habÃa más que cuatro uniformes.
- ¡Bueno! -dijeron los cinco-, es preciso que se quede uno.
Y empezó de nuevo la generosa querella. Pero al final eran siempre cinco, y sólo cuatro uniformes.
En aquel instante, un quinto uniforme cayó, como si lo arrojaran del cielo, sobre los otros cuatro. El quinto hombre se habÃa salvado.
