Los Miserables - Parte 1
Los Miserables - Parte 1 - Mirad -dijo-, no me habéis comprendido bien: soy un presidiario. Vengo de presidio y sacó del bolsillo una gran hoja de papel amarillo que desdobló-. Ved mi pasaporte amarillo: esto sirve para que me echen de todas partes. ¿Queréis leerlo? Lo leeré yo; sé leer, aprendà en la cárcel. Hay allà una escuela para los que quieren aprender. Ved lo que han puesto en mi pasaporte: "Jean Valjean, presidiario cumplido, natural de… " esto no hace al caso… "Ha estado diecinueve años en presidio: cinco por robo con fractura; catorce por haber intentado evadirse cuatro veces. Es hombre muy peligroso." Ya lo veis, todo el mundo me tiene miedo. ¿Queréis vos recibirme? ¿Es esta una posada? ¿Queréis darme comida y un lugar donde dormir? ¿Tenéis un establo?
- Señora Magloire -dijo el obispo-, pondréis sábanas limpias en la cama de la alcoba.
La señora Magloire salió sin chistar a ejecutar las órdenes que habÃa recibido.
El obispo se volvió hacia el hombre y le dijo:
- Caballero, sentaos junto al fuego; dentro de un momento cenaremos, y mientras cenáis, se os hará la cama.
La expresión del rostro del hombre, hasta entonces sombrÃa y dura, se cambió en estupefacción, en duda, en alegrÃa. Comenzó a balbucear como un loco: