Los Miserables - Parte 1
Los Miserables - Parte 1 - Gervasillo, señor.
- Vete -le dijo Jean Valjean.
- Señor, dadme mi moneda -volvió a decir el niño.
Jean Valjean bajó la cabeza y no respondió.
El muchacho volvió a decir:
- ¡Mi moneda, señor!
La vista de Jean Valjean siguió fija en el suelo.
- ¡Mi moneda! -gritó ya el niño-, ¡mi moneda de plata! ¡Mi dinero!
Parecía que Jean Valjean no oía nada. El niño le cogió la solapa de la chaqueta, y la sacudió, haciendo esfuerzos al mismo tiempo para separar el tosco zapato claveteado que cubría su tesoro.
- ¡Quiero mi moneda! ¡Mi moneda de cuarenta sueldos!
El niño lloraba. Jean Valjean levantó la cabeza; pero siguió sentado. Sus ojos estaban turbios. Miró al niño como con asombro, y después llevó la mano al palo gritando con voz terrible:
- ¿Quién anda ahí?
- Yo, señor -respondió el muchacho-. Yo, Gervasillo. ¿Queréis devolverme mis cuarenta sueldos? ¿Queréis alzar el pie?
Y después irritado ya y casi en tono amenazador, a pesar de su corta edad, le dijo: