Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París Es cierto que hay muchas posibilidades, en primer lugar, de que Ravaillac no hubiera tenido cómplices, y en segundo lugar, de que sus cómplices, si por casualidad los hubiera tenido, no hubiesen tenido nada que ver con el incendio de 1618. Existen otras dos explicaciones plausibles. La primera, la gran estrella en llamas, de un pie de ancho y un codo de alto, que, como todo el mundo sabe, cayó del cielo sobre el palacio el 7 de marzo después de medianoche. La segunda, la cuarteta de Théophile:
Fue ciertamente un triste juego
cuando en París doña Justicia,
por comer demasiadas especias,
al palacio prendió fuego.[4]