Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París En el siglo XV, París se hallaba aún dividida en tres ciudades completamente diferenciadas y separadas, cada una de las cuales tenía su fisonomía, su especialidad, sus costumbres, sus privilegios y su historia: la Cité, la Universidad y la Villa. La Cité, que ocupaba la isla, era la más antigua, la más pequeña y la madre de las otras dos, apretujada entre ellas —discúlpesenos la comparación— como una viejecita entre dos espléndidas muchachas. La Universidad cubría la orilla izquierda del Sena desde la Tournelle hasta la torre de Nesle, puntos que corresponden en el París de hoy el uno al Mercado Central de vinos y el otro a la Casa de la Moneda. Su recinto ocupaba bastante ampliamente la zona de campo donde Juliano había construido sus termas. La montaña de Santa Genoveva quedaba dentro de él. El punto culminante de esta curva de murallas era la puerta Papal, es decir, aproximadamente el emplazamiento actual del Panteón. La Villa, que era el más grande de los tres trozos que constituían París, ocupaba la orilla derecha. El muelle, aunque cortado o interrumpido en varios lugares, corría a lo largo del Sena desde la torre de Billy hasta la torre del Bois, o sea, desde el lugar donde está actualmente el Pósito hasta el lugar donde están actualmente las Tullerías. Estos cuatro puntos donde el Sena cortaba las murallas de la capital, la Tournelle y la torre de Nesle a la izquierda, y la torre de Billy y la del Bois a la derecha, eran conocidos como «las cuatro torres de París». La Villa se adentraba en las tierras más profundamente aún que la Universidad. El punto culminante del cerco de la Villa (el de Carlos V) se encontraba en las puertas Saint-Denis y Saint-Martin, cuyo emplazamiento no ha cambiado.