El jugador
El jugador Mawhrin-Skel apareció flotando junto a él, su campo de luz parpadeando con una intensidad burlona. —¿Cómo se siente, Gurgeh? —Cállate. —Ah, pero tienes que admitirlo. Esta derrota es lo mejor que te ha pasado. Ahora tienes algo que demostrar.
Y así era. Mientras Gurgeh observaba el tablero de su próxima partida, algo comenzó a cambiar en él. Ya no jugaba para demostrar su habilidad, ni para encontrar un propósito en su aburrida existencia. Ahora jugaba para destruir, para demostrar que podía dominar el Imperio de Azad en sus propios términos.
Azad lo estaba transformando, y él comenzaba a aceptarlo.
El salón del torneo estaba en completo silencio. Todos los ojos estaban puestos en Gurgeh y su oponente: Xoral Undril, el campeón reinante y el jugador más temido del Imperio de Azad. Este no era solo un enfrentamiento; era el clímax del torneo, el momento donde se decidiría el futuro de Gurgeh y, quizá, el del mismo Imperio.