El jugador
El jugador El transporte espacial era silencioso, pero en la mente de Gurgeh el ruido era ensordecedor. En un rincón de la nave, reclinado en una butaca que parecÃa demasiado cómoda para lo que estaba por enfrentar, reflexionaba sobre cómo habÃa llegado hasta ahÃ. La propuesta de Mawhrin-Skel habÃa sido una locura… ¿o tal vez una trampa?
En las semanas previas, Mawhrin-Skel habÃa puesto en marcha un plan tan elaborado como indignante. Con su conocimiento de los sistemas de la Cultura, el dron lo habÃa chantajeado. Gurgeh habÃa intentado usar una estrategia ilegal durante una partida menor, y aunque nunca la ejecutó, Mawhrin-Skel tenÃa la grabación. —Eres un maestro, Gurgeh, pero hasta los mejores cometen errores —le habÃa dicho con un tono burlón—. Ahora, úsalo a tu favor. Acepta el desafÃo de Azad.
El chantaje era una cosa, pero el desafÃo en sà era lo que realmente lo habÃa empujado a aceptar. Ahora, mientras la nave cruzaba el vacÃo hacia el imperio de Azad, Gurgeh sentÃa el peso de esa decisión. Yay, quien habÃa sido su única conexión emocional significativa, no habÃa entendido su marcha. —¿Por qué harÃas esto? —le habÃa dicho al despedirse, sus ojos llenos de frustración. —Porque estoy cansado de todo lo demás.