Casa de Muñecas
Casa de Muñecas KROGSTAD
Lo estaba; pero entonces se interpuso usted.
SEÑORA LINDE
Sin saberlo, Krogstad. Hasta hoy no he sabido que era usted a quien voy a sustituir en el Banco.
KROGSTAD
La creo, ya que lo dice. Pero ahora, que lo sabe, ¿no va usted a renunciar?
SEÑORA LINDE
No; porque no sería de ningún provecho para usted.
KROGSTAD
Oh, provecho, provecho… yo lo haría de todas formas.
SEÑORA LINDE
He aprendido a obrar con sensatez. La vida y la necesidad me han enseñado a ello.
KROGSTAD
Y a mí la vida me ha enseñado a no creer en palabras.
SEÑORA LINDE
Entonces la vida le ha enseñado algo muy razonable. Y en los hechos, ¿cree usted?
KROGSTAD
¿Qué quiere decir?
SEÑORA LINDE
Ha dicho que era usted como un náufrago agarrado a una tabla.