Casa de Muñecas
Casa de Muñecas Escucha, Torvald… cuando una mujer abandona la casa de su marido, como yo hago ahora, tengo entendido que él, de acuerdo con las leyes, queda dispensado de toda clase de obligaciones en cuanto a ella. De todas formas, te libero de todos los deberes. No has de sentirte obligado por nada, como tampoco quiero estarlo yo. Debe haber libertad completa para ambas partes. Toma, aquí está tu anillo. Dame el tuyo.
HELMER
¿También el anillo?
NORA
También.
HELMER
Toma.
NORA
Bien. Ahora todo ha acabado. Aquí están las llaves. Las muchachas están al tanto de todo lo de la casa… mejor que yo. Mañana, después de que me haya ido, vendrá Cristina a recoger mis cosas. Quiero que me las mandes.
HELMER
¡Se acabó! ¿Nora, no vas a pensar nunca en mí?
NORA
Sin duda que pensaré con frecuencia en ti y en los niños y en la casa.
HELMER
¿Puedo escribirte, Nora?