Casa de Muñecas
Casa de Muñecas Para empezar, tendré que olvidarme del criado de librea, por supuesto.
TESMAN
SÃ… por desgracia. Mantener un criado… claro que resulta imposible hablar de tal cosa, sabes.
HEDDA
Y en cuanto al caballo para montar yo…
TESMAN (Asustado.)
¡Caballo para montar!
HEDDA
… no me atrevo ni a pensar en él.
TESMAN
¡No, Dios mÃo… ni que decir tiene!
HEDDA (Paseando.)
Bueno… menos mal que me queda algo con lo que matar el tiempo mientras tanto.
TESMAN (Radiante.)
¡Oh, gracias al cielo! ¿Y qué es, Hedda?
HEDDA (Junto a la entrada de la antesala, le mira con burla contenida.)
Mis pistolas… Jorge.
TESMAN (Asustado.)
¡Las pistolas!
HEDDA (Con mirada frÃa.)
Las pistolas del general Gabler.
(Sale por la antesala ante la izquierda.)
TESMAN (Corre hacia la entrada, gritándole.)