Sigma
Sigma ¿Por qué los hombres ya no tienen poder? Porque los domesticaron. Les enseñaron a callar, a obedecer, a pedir permiso. Este libro no te va a enseñar a ser feliz… Te va a enseñar a ser peligroso. Y cuando un hombre es peligroso, por fin vuelve a ser libre. La sociedad te mintió. No sos un ser especial ni un alma pura: sos un animal descartable. Pero también puedes ser un arma. Este libro te muestra cómo dejar de ser un esclavo para convertirte en un hombre que domina, que planifica y que toma lo que quiere.
El hombre es una herramienta evolutiva. Es permutable, reemplazable, una ficha lanzada al azar para probar nuevas combinaciones genéticas. A diferencia de la mujer, cuyo útero es limitado y valioso, el hombre puede ser utilizado en masa y descartado sin que eso altere la continuidad de la especie. Por eso mueren en guerras, trabajan en minas, son los primeros en ser sacrificados. Su valor no es intrínseco, debe ser construido. Sin estatus, logros o utilidad, el hombre es invisible y prescindible. No se le protege, no se le perdona, no se le considera. Su único camino hacia el respeto es la excelencia y la estrategia.