Confianza rota
Confianza rota Lisa miraba su reflejo en la ventana de su despacho. Afuera, la lluvia caÃa como si el cielo compartiera su tormento. HabÃa llegado al lÃmite. Las mentiras, los secretos, las amenazas. Todo se acumulaba, y la mujer que alguna vez creyó en el amor perfecto ahora solo veÃa cenizas.
Mary llegó poco después, cargando una carpeta. —Señora Salomos, encontré algo.
Lisa la miró, temerosa de lo que estaba a punto de descubrir. —Dime.
Mary abrió la carpeta y mostró varios documentos. —Estas transferencias están relacionadas con una empresa fachada que pertenece indirectamente a Alex. Lo peor es esto… —Sacó una foto de Alex reunido con un hombre de rostro frÃo, sentado en un restaurante lujoso. —Ese es Dimitrios Athenas, conocido por estar involucrado en lavado de dinero y tráfico de influencias.
Lisa sintió que el mundo se derrumbaba bajo sus pies. —¿Cómo no lo vi? —susurró, mientras lágrimas silenciosas se deslizaban por su rostro.
Mary puso una mano en su hombro. —No es tu culpa. Él construyó esta fachada para que nadie lo descubriera, ni siquiera tú.
