Como un hombre piensa
Como un hombre piensa
El hombre fuerte y tranquilo siempre es amado y venerado. Es como un árbol que da sombra en una tierra sedienta, o una roca protectora en una tormenta. "¿Quién no ama un corazón tranquilo, una vida equilibrada y de buen humor? No importa si llueve o brilla, o qué cambios sobrevengan a quienes poseen estas bendiciones, pues siempre son dulces, serenos y tranquilos. Ese exquisito aplomo de carácter que llamamos serenidad es la última lección de la cultura; es el florecimiento de la vida, el fruto del alma. Es preciosa como la sabiduría, más deseable que el oro, incluso que el oro fino. Qué insignificante parece la mera búsqueda de dinero en comparación con una vida serena, una vida que habita en el océano de la Verdad, bajo las olas, fuera del alcance de las tempestades, en la Calma Eterna.
"¡Cuántas personas conocemos que agrian su vida, que arruinan todo lo que es dulce y bello por medio de temperamentos explosivos, que destruyen su aplomo de carácter, y hacen mala sangre! Es una pregunta si la gran mayoría de las personas no arruinan sus vidas y estropean su felicidad por la falta de autocontrol. Qué pocas personas encontramos en la vida que estén bien equilibradas, que tengan ese exquisito aplomo que es característico del carácter acabado!"