De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito «El que odia a su hermano es un asesino», un crucificador del EspÃritu divino del Amor. En el momento en que puedas tratar a los hombres de todas las religiones y a los que no tienen religión con el mismo espÃritu imparcial, sin ningún tipo de aversión y con perfecta ecuanimidad, tendrás que esforzarte por alcanzar ese Amor que te ofrece la libertad y la salvación en la misma medida que a todas las personas que ya lo poseen.
La comprensión del conocimiento divino, del Amor desinteresado, destruye por completo el espÃritu de condena, dispersa todo mal y eleva la conciencia a la altura de la visión pura donde el Amor, la Bondad y la Justicia se consideran como algo universal, supremo, invencible e indestructible.
Educa a tu mente para que permanezca en el pensamiento estable, imparcial y benévolo; acostumbra a tu corazón a la pureza y a la compasión; instruye a tu lengua para que pueda mantenerse en el silencio y en el discurso veraz y limpio. Asà entrarás en la ruta de la santidad y de la paz y podrás, a la larga, comprender el Amor inmortal. Si vives sin tratar de cambiar a los demás, podrás convencer; si vives sin discutir, podrás enseñar; si no persigues la ambición, se acercarán a ti las personas sabias, y si no tratas de ganarte la opinión de los demás, podrás conquistar sus corazones. El Amor es todopoderoso e invencible, y sus pensamientos, acciones y palabras siempre permanecerán.