De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Puede ser que, en este momento de tu vida, tengas que soportar un empleo bajo el mando de una persona injusta que te trata con mucha dureza. Considera que la hostilidad de los demás también es necesaria para tu propio entrenamiento. Responde al trato insensible de tu jefe con amabilidad y perdón.
Practica de manera constante la paciencia y el autocontrol. Trata de sacar algo bueno de las desventajas y utilízalas para obtener una mayor fuerza mental y espiritual. Con este ejemplo silencioso, tu jefe se sentirá avergonzado de su conducta y, al mismo tiempo, alcanzará un nivel de realización espiritual que lo capacitará para crear un entorno nuevo y agradable cuando se le presente la oportunidad.
No te quejes de ser un esclavo; por el contrario, enaltécete y adopta una conducta noble por encima de la esclavitud. Antes de lamentarte de ser el esclavo de alguien, asegúrate de no ser el esclavo de ti mismo.
Mira en tu interior, observa con cuidado y no tengas piedad de ti. Sin duda, encontrarás pensamientos y deseos esclavizantes. Es posible que también encuentres hábitos de esclavitud en tu conducta y en tu vida cotidiana.