De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito De ese modo, los pensamientos egoístas y perturbadores son fuerzas malignas y destructivas que, como mensajeros del mal, son enviadas para estimular y aumentar la maldad en otras mentes, y que, a su vez, regresan a ti con más poder.
En cambio, los pensamientos tranquilos, puros y altruistas son mensajeros angelicales enviados al mundo con alas llenas de liberación, salud y bendiciones para verter un bálsamo de alegría en las aguas turbulentas de la ansiedad y las penas, y así contrarrestar las fuerzas del mal y restaurar la herencia de la inmortalidad en los corazones rotos.
Intenta tener buenos pensamientos y éstos se manifestarán en tu vida exterior en forma de situaciones favorables. Toma el control de las fuerzas de tu alma y podrás conformar tu vida exterior como desees.
La diferencia entre un salvador y un pecador es que el primero tiene un perfecto control de las fuerzas que hay en su interior, y el segundo, por el contrario, es dominado y controlado por ellas.
El poder y la paz permanentes, sólo pueden alcanzarse por medio del autocontrol, el autodominio y la autopurificación. Quedarse a merced del estado de ánimo, significa aceptar la impotencia, la desdicha y la poca capacidad de darse a los demás.