De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Envía pensamientos de odio, impuros e infelices, y te lloverán maldiciones. Y el miedo, al igual que la inquietud, esperará bajo tu almohada. Tú eres el dueño incondicional de tu destino, sea cual fuere, y a cada momento estás enviando fuerzas que pueden construir o arruinar tu vida.
Deja que tu corazón crezca lleno de amor y altruismo, y conseguirás grandes facultades y éxitos perdurables, aunque ganes poco dinero.
Abandona los estrechos límites del interés personal y, aunque te conviertas en millonario, tu poder y tu éxito serán considerados algo insignificante. Cultiva ese espíritu puro y desinteresado, combínalo con la pureza y la fe, con la lealtad a un objetivo, y así evolucionarás, rodeado de todos estos elementos, no sólo hacia una salud plena y un éxito duradero, sino también hacia la grandeza y el poder.
Si tu situación actual te resulta desfavorable y no te encuentras satisfecho con tu trabajo, cumple con tus obligaciones de manera responsable. Deja que tu mente descanse en la idea de que pronto te llegará un empleo mejor, con mayores oportunidades. Mantén una perspectiva mental activa hacia las posibilidades laborales que puedan surgir en un futuro y así, cuando llegue el momento adecuado, te encontrarás mentalmente preparado para esa tarea, con la inteligencia y perspectiva que nace de la disciplina mental.