La figura de la alfombra
La figura de la alfombra Al cabo de seis meses se publicó «The Right of Way» [El derecho de paso], la última oportunidad, aunque nosotros todavÃa no lo sabÃamos, que Ãbamos a tener de redimirnos. Escrito totalmente durante la estancia de Vereker en el extranjero, el libro habÃa sido estruendosamente saludado, en cien párrafos, por las ineptitudes de siempre. Yo lo llevé, una copia tan anticipada como la que más, pensé esta vez con orgullo, directamente a la señora Corvick. Era para lo único que me servÃa; dejé el inevitable tributo de The Middle a una mente más ingeniosa y a un humor menos irritado.
—Lástima, ya lo tengo —dijo Gwendolen—. Drayton Deane tuvo la gentileza de traérmelo ayer, y ahora mismo acabo de terminarlo.
—¿Ayer? ¿Cómo lo consiguió tan pronto?
—¡Todo lo consigue muy pronto! Tiene que hacer la crÃtica para The Middle.
—¿Él, Drayton Deane, hará la crÃtica de Vereker? —no podÃa dar crédito a mis oÃdos.
—¿Y por qué no? ¿Por qué va a ser mejor una ignorancia que otra?
Yo hice una mueca de dolor pero por fin logré decir:
—¡Usted misma deberÃa hacer esa crÃtica!
—Yo no «critico» —se rió—, ¡me critican!
Justo en aquel momento la puerta fue bruscamente abierta.
