Darth Plagueis
Darth Plagueis En la penumbra de la noche, la traición se consume con la precisión de un golpe quirúrgico. Sidious, oculto en la oscuridad, despliega la daga final que ha esperado toda su vida para hundirla en el corazón de su maestro. Plagueis, a pesar de su vasto poder y conocimiento, es sorprendido por la frialdad y la determinación de su aprendiz, cuya ambición ya no puede ser contenida ni contenida.
El ambiente se carga con la tensión de lo inevitable. El cuarto que hasta entonces había sido santuario se convierte en campo de batalla silencioso. Plagueis, por un instante, siente la traición como una sombra que se extiende y ahoga, un presagio de la destrucción que está por venir.
—¿Así termina todo? —murmura Plagueis, la voz un susurro quebrado, mientras Sidious lo observa con ojos que no conocen piedad.
—Así comienza la era que yo gobernaré —responde Sidious, con un frío que corta más que cualquier sable.
El poder oscila, la Fuerza se agita con furia contenida. Plagueis, en sus últimos momentos, piensa en sus experimentos, en los límites que nunca logró traspasar. En la inmortalidad esquiva, en la galaxia que se desmorona bajo sus pies. La muerte, irónica y definitiva, le arrebata el control que había soñado poseer.
