Darth Plagueis
Darth Plagueis En paralelo, la República se desintegra. Corrupción y traición florecen en los pasillos del Senado. Cancilleres caen y senadores conspiran, cegados por sus ambiciones y miedos. Plagueis se deleita con el caos que él mismo ha fomentado desde las sombras, una orquesta de destrucción que sólo él puede dirigir.
Sus experimentos con los midi-chlorians avanzan, cada vez más cerca de desafiar la muerte. Prueba su capacidad para prolongar la vida y manipular la creación, incluso a costa de su humanidad y la de otros. Sus investigaciones científicas se entrelazan con rituales oscuros, mientras explora los límites entre vida y muerte, entre lo posible y lo prohibido.
La tensión crece en su relación con Palpatine, quien comienza a cuestionar las enseñanzas y a desarrollar su propia visión del poder. La lucha por el control está latente, invisible pero mortal.
Una noche, en su santuario oculto, Plagueis contempla las estrellas y siente el peso del futuro. Sabe que su destino está entretejido con el de su aprendiz, y que la galaxia pronto conocerá una tormenta que cambiará todo.
—Eres el heraldo de mi legado —le dice a Palpatine—, pero recuerda: la noche es larga y cruel. No confíes en nadie.
Palpatine sonríe con frialdad, y en sus ojos arde una promesa oscura.
