DEJAR DE PENSAR DEMASIADO
DEJAR DE PENSAR DEMASIADO También es clave disminuir la velocidad del pensamiento . Hablar más despacio, moverse más despacio, respirar más conscientemente. Cuando se reduce la velocidad, se incrementa la conciencia. Y con más conciencia, hay más posibilidad de elegir pensamientos diferentes.
La sustitución del pensamiento negativo requiere acción constante . No basta con desearlo, hay que practicarlo. Cada vez que aparezca una frase mental destructiva, contrarrestarla con una afirmación realista pero positiva. Al principio parecerá artificial. Luego, se vuelve natural. La mente puede reprogramarse.
Además, rodearse de personas con una visión positiva y alentadora de la vida ayuda a reforzar el cambio interno. El entorno también moldea el pensamiento. Pasar tiempo con quienes ven lo bueno, confÃan en el proceso de la vida y agradecen lo que tienen, es un espejo que ayuda a reflejar ese mismo patrón mental.
La gratitud , en particular, es una práctica sencilla que reorienta la mente. Nombrar lo que funciona, lo que está bien, lo que se valora, fortalece la percepción positiva. No hay pensamiento negativo que pueda sostenerse en una mente que entrena su enfoque en lo que tiene, no en lo que le falta.