DEJAR DE PENSAR DEMASIADO
DEJAR DE PENSAR DEMASIADO Otra estrategia es empezar pequeño . No se necesita ver todo el camino para dar el primer paso. Dividir un objetivo en acciones mÃnimas permite avanzar sin agobio. Cada pequeño logro genera impulso, y el impulso rompe la inercia.
También es útil cambiar la pregunta “¿y si fallo?†por “¿y si tengo éxito?†. El pensamiento obsesivo se alimenta de lo que puede salir mal, pero rara vez contempla lo que puede salir bien. Cambiar el foco hacia las posibilidades positivas abre espacio para el entusiasmo, el coraje y la acción.
El perfeccionismo es otro enemigo del movimiento. Esperar que todo salga impecable antes de empezar solo garantiza una cosa: que nunca se empezará. La excelencia se construye en el camino, no desde la teorÃa. Y muchas veces, la mejor manera de aprender es haciendo.
La acción también tiene un poder terapéutico. El simple hecho de avanzar, de completar una tarea, de salir del estancamiento, genera una sensación de dominio personal que fortalece la autoestima. Cada acto ejecutado, por pequeño que sea, es una afirmación de vida. Es decirle al miedo: “sé que estás ahÃ, pero yo sigo adelanteâ€.