El plan maestro
El plan maestro Un encuentro fugaz con un extraño en el Museo del Prado abre una grieta en la percepción de la realidad. Javier, atormentado por esa experiencia y las lecciones ocultas en obras de arte, se obsesiona con desentrañar un misterio que atraviesa siglos y civilizaciones. Años después, las pistas resurgen: mensajes secretos, guardianes invisibles y un legado olvidado que podría reescribir la historia de la humanidad. ¿Y si el arte fuera la llave a otros mundos?
La memoria es una trampa disfrazada de refugio. Javier, narrador y protagonista, lo sabe bien. Doce años después de haber sido acechado por un extraño en el Museo del Prado —un anciano llamado Luis Fovel, envuelto en un abrigo polvoriento y un aura de secreto—, decide regresar al origen de su obsesión: descifrar si aquello fue real o si su mente se extravió entre los cuadros. En esos encuentros fugaces, Fovel lo guió por pinturas que, según él, abrían portales a otro mundo, parte de un “arcanon” oculto desde hace siglos por una élite invisible.
—Lo que vas a ver aquí —dijo Fovel— no está hecho solo para ser admirado. Está hecho para ser entendido.
