Rule (Hombres tatuados)
Rule (Hombres tatuados) Rule sabÃa que la llamada llegarÃa tarde o temprano. Lo que no esperaba era que fuera Rome, su hermano mayor, quien estuviera al otro lado de la lÃnea, el tono firme y cargado de reproche.
—Mamá dice que no has pasado por casa desde lo de Shaw. ¿Es cierto? —La voz de Rome era como una soga que se apretaba lentamente alrededor de su cuello.
—No es asunto tuyo —respondió Rule, pero la verdad estaba en su silencio. HabÃa evitado todo: la casa, a su familia, y sobre todo a Shaw.
HabÃan pasado dos semanas desde esa noche en su apartamento, y aunque Rule intentaba fingir que nada habÃa cambiado, cada vez que cerraba los ojos, veÃa su rostro. La paz en sus expresiones mientras dormÃa se convertÃa en un recordatorio cruel de todo lo que él no podÃa ofrecerle.
—Mira, hermano, no soy un santo, pero incluso yo sé que estás arruinándolo todo —continuó Rome, ignorando la resistencia en el tono de Rule.
—¿De qué diablos hablas?
—Habla con Shaw. Lo que sea que pasó entre ustedes no tiene que convertirse en otro desastre en tu interminable lista de fracasos.
Rule colgó el teléfono antes de que su hermano pudiera decir algo más, pero las palabras quedaron en el aire, pesando como una nube negra.
