Rule (Hombres tatuados)
Rule (Hombres tatuados) Él deberÃa haberse alejado, pero algo lo mantenÃa anclado ahÃ. Tal vez era la forma en que ella lo miraba, como si entendiera algo de él que ni siquiera él mismo comprendÃa. O tal vez era simplemente el alcohol y la sensación de inevitabilidad que flotaba en el aire.
La noche continuó, un torbellino de risas, música y conversaciones a medias. Pero cada vez que Rule giraba la cabeza, ahà estaba Shaw, como una constante en su campo de visión. Finalmente, cuando el reloj marcaba más allá de la medianoche, ella se levantó del taburete y se dirigió hacia la puerta.
—¿A dónde crees que vas? —Rule la alcanzó justo antes de que saliera.
—A casa. Ya tuve suficiente por una noche.
—¿Qué tal si te acompaño? —preguntó él, y aunque la pregunta sonaba despreocupada, habÃa un filo de sinceridad que los tomó a ambos por sorpresa.
Shaw lo miró por un largo momento, evaluándolo como si intentara decidir si eso era una buena idea. Finalmente, asintió con un movimiento apenas perceptible.
El trayecto en el auto fue un silencio cargado de palabras no dichas. Cuando llegaron al apartamento de Shaw, Rule deberÃa haberse despedido y dado la vuelta, pero no lo hizo. Y ella no lo detuvo cuando cruzó la puerta detrás de ella.
